Agente X
Walter Greatshell
La Factoría de Ideas
320 Páginas
Resumen: El Agente X es diferente a todo lo que la ciencia moderna ha presenciado hasta ahora: un virus que se propaga rápidamente y que convierte a los infectados en maníacos delirantes a la caza de los pocos supervivientes que quedan en el planeta.
Una de esas supervivientes es Lulú, una adolescente que no contrae el virus por una afección médica poco común. Inmune al Agente X y testigo de la brutal degeneración de su propia madre, Lulú huye hacia al norte, el único lugar de la Tierra que se rumorea que es seguro. Pero lo que allí la espera es tan imprevisto y aterrador como lo que ha dejado atrás…
Comentario: Con este título, la Factoría de Ideas vuelve a retrotraernos a esos momentos en el tiempo en que por estos lares no era corriente tener tantos títulos referentes al género zombi como es el actual. Aunque me corrijo, mejor decir Xombis.
Y es que en esta ocasión el virus que transforma a los seres humanos, en seres muy cercanos a los que se pueden ver en la película 28 días después, hace que se vuelvan agresivos e insaciables. Sobre todo las mujeres. De esta forma, una de ellas, una jovencita llamada Lulú, se convierte en inmune debido a una deficiencia genética, y por ello se convertirá en una extraña en un mundo que la rechaza doblemente.
A través de su recorrido en busca del ansiado norte donde se cree que hay un lugar seguro, Lulú deberá enfrentarse o cuidarse no solo de las infectadas, sino también de sus compañeros de viaje que la verán como una amenaza, como esa bomba inerte que en cualquier momento puede estallar. Así pues, no podrá bajar la guardia ni un segundo ni concederse un respiro, afrontando cada situación como buenamente pueda y con sus propias fuerzas.
La novela se lee de manera ágil, no se estanca en circunloquios ni descripciones masivas, sino que su objetivo es darnos a conocer los detalles de esta infección y presentarnos el escenario en el que se terminará de conocer el verdadero origen de este agente. Y es que Agente X es el primer libro de una trilogía, por lo que no es de extrañar el final que tiene esta primera parte. Aviso claro de la intriga que nos espera en las dos próximas publicaciones.
Llama también la atención la referencia que hace en portada A. J. Matthews en relación a la novela El Señor de las Moscas, algo qeu sin lugar a dudas se verá claramente reflejado en la situación central de la trama, de la que no quiero desvelar demasiados detalles, para así, si os atreveis a adentraros en sus páginas, os sorprenda. Claustrofóbico es poco.