30 oct 2009

Callejero

Su amor fue tan intenso que les dejó con agujetas. Transcurrido el tiempo obligatorio junto a ella, se alejó sin despedirse, realmente estaba cansado. Los años no pasaban en balde, pero él siempre estaba al acecho en el parque.

Otora había sido un buen ejemplar, su pelo antes negro y rizado, como el de su padre, le daba un aire juguetón, pero ahora le quedaba menos y además empezaba a cojear, por las noches siempre durmiendo en la calle. Se giró un momento para ver a la que habia sido su última amante y ladeando la cabeza le lanzo un gruñido cariñoso, realmente había estado bien, era mas joven que él, tanto que podría ser su padre y teniendo en cuenta el tiempo que llevaba en el parque, a lo mejor lo era...

Que más da. A fin de cuentas no tenía que pasarle la pensión alimenticia, es lo bueno de ser un vagabundo y un perro, claro.

Imagen: ~Jorge-Yorch

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27 oct 2009

Tengo los huevos como un camión de siete ejes

Esta entrada surge como un reto, como un juego, a raíz de tomar una cañas en la fiesta de entrega de premios de 20 minutos entre Mariano Zurdo, Lo que me toca los cojones y nosotros (bueno, alguién más había, pero tenía dificultades para publicar con esta frase). Aquí puedes ver la versión de Mariano Zurdo.




En la pista decenas de jóvenes se agolpaban moviendose al son de la música. Los focos parpadeaban. Cada poco el DJ activaba el cañón de humo.

Él se acercó a ella de frente, con una sonrisa de depredador en los labios. Era joven, era fuerte, era atrevido.

La guiñó un ojo.

-Tengo los huevos como un camión de siete ejes.

Su voz sonaba fuerte, varonil, un potente chorro que no se dejaba ahogar por el volumen de la música.

-Claro.

Ella, en cambio, tenía un timbre ténue, pero que por alguna razón atravesaba el estruendo como si el ruido se apartara a su paso.

-¿No te lo crees?

El muchacho hinchó el pecho y cruzó los brazos. La experiencia le decía que era la mejor manera de sacarle partido a las horas de gimnasio.

-Sí, ¿por?

Se llevó el dedo índice a la boca y jugueteó con sus labios. Sabía que aquello le volvería loco.

-¿Quieres verlos? -se lanzó él.

-Vamos -respondió ella, y cogiendole de la mano tiró del chaval hacía los baños.

Un camarero, parapetado tras la barra, los vio pasar. Sonrió. Otra noche perfecta de...¿amor?


Imagen de: ~lleial

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26 oct 2009

Gracias...

Gracias...

A todos los que nos habéis votado y seguido durante el concurso. Gracias por haber compartido tristezas y alegrías con nosotros.

Este premio os lo debemos a vosotros. A los que estuvistéis en la gala, fue un placer conoceros y compartir bebida y canapés y a los que no, se os echó de menos.

Nos leemos (esperamos que durante mucho tiempo).

Un abrazo, el equipo "Deprisa"




Imagen: Nuestro querido Bardo

23 oct 2009

Batallitas del Abuelo-vampiro III


El abuelo-vampiro nunca se alimenta de Abogados, banqueros o moderadores de comentarios.

Puede que sea un muerto viviente algo senil, pero no es caníbal.




Imagen: ~artwarriors

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21 oct 2009

Chocolate

Era una tacita de chocolate justo igual que ella: cálida, dulce e incitante. Servida en delicada porcelana. Y aun así, no le dio mala espina. Era así de ingenuo.


Ella se decidió a hacerlo, pero le entraron remordimientos en el último momento. Por eso no se molestó en echarle más azúcar para disimular el veneno. Era así de boba.


Ambos hacían una pareja ideal.


Y tuvieron un final perfecto.



Imagen:
~drinkpoison



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