28 oct. 2013

La Mujer sin Nombre


El microrrelato de hoy viene a cargo de Irene Comendador, una persona con la que ya he trabajado en la corrección de sus relatos en la antología Sé que Estás ahí, y que amablemente se ha prestado a escribir un texto para el blog. Aquí os dejo a La Mujer sin Nombre.



Obsesionada con Elvis, peinada de igual forma y escuchando Clementine dentro de su cabeza. 

Paseaba a cámara lenta y se depilaba los brazos para sentir mejor el aire. De gesto endurecido a causa de las heridas pasadas y las decepciones del ayer, ella siempre fingía, siempre demostraba estar dormida cuando le hablaban directamente. El pitillo colgaba flácido y encendido de su boca, cegando sus pestañas y obligando a sus ojos a entornarse. Era una chica dura, era una mujer atormentada por su enfermedad inexistente, por su comportamiento cambiante y la necesidad de parecer de piedra en todo momento. 

Por las mañanas lloraba a escondidas bajo sus sábanas, se destapaba con la furia de un titán para afrontar el día, y barría de su cuerpo el sudor con duchas frías y estropajo de aluminio. Pensaba que tenía que quitar todo lo soñado durante la noche de la forma más dolorosa, con la esperanza de no volver a pasar por ello. 

El miércoles dobló la esquina del cementerio con la intención de obviar el camino de baldosas que conducía hasta su tumba, pero como de costumbre, sus pasos la traicionaron y terminó sentada sobre la lápida de granito. Talladas las letras en plata con la inscripción de aquel nombre tan afilado y destructivo. “Algún día conseguiré traerte de vuelta”… repetía en voz baja, asustando a las viejas viudas que la rodeaban. Se tumbó boca abajo y pegó la mejilla a la tapa mortuoria, concentrando la mirada en algún punto lejano e irreal. Allí, en el horizonte de su imaginación estaba él con los brazos cruzados, erguido sobre un montículo de arena y mirándola directamente a los ojos. Ella perdió la noción del tiempo y se quedó dormida a varios metros del cadáver enterrado. 

La noche llegó pasadas unas horas, acompañada de la luna llena y brillante que daba sombra al cuerpo de la mujer sin nombre. No despertó hasta que las gotas de lluvia empaparon su cuerpo, su ropa de cuero negro. Su tupé cuidadosamente peinado en la mañana se había consumido. Los mechones de pelo oscuro y corto enmarcaban sus facciones. El frío caló hasta sus huesos y el corazón se quedó helado. Un segundo antes de despegar su piel de la tumba, escuchó el golpear de la madera bajo la tierra. Uñas que arañaban el interior de la caja. El ataúd estaba cobrando vida. Muy lejos de sentir miedo, se incorporó poniéndose de rodillas sobre las letras de la inscripción, y con las palmas pegadas al granito, repasó el contorno con la yema de los dedos. “Despierta” dijo entre dientes, sin saber si se lo decía a ella misma o era una orden para el hombre allí enterrado desde hacía diez años.

La música volvió a su cabeza, la ropa mojada reducía su movilidad, el olor a muerte saturaba su nariz, y como si sus plegarias, al fin, se hubiesen escuchado, la lápida se abrió.

Escritora madrileña del 80, lectora compulsiva, adicta a la escritura y multifacética con respecto a los géneros literarios. 

Fue la ganadora del I Concurso de Microrrelatos Eróticos de R21 en diciembre del 2011, ganó el Certamen XI Premio Sexto Continente de relato erótico de Radio Nacional de España (REE) en junio de 2012 y quedó en segundo lugar en el concurso de relato largo zombi en la web All Zombies en agosto de 2012. 

Sus publicaciones hasta la fecha en papel: “Microantología del microrrelato III” Editorial Irreverentes en octubre de 2011, “200 baldosas al infierno” Editorial Tyrannosaurus Books en Marzo de 2012, “Arkham. Relatos de horror cósmico” Editorial Tyrannosaurus Books en junio de 2012, “Sé que estás ahí” Editorial Seleer en noviembre de 2012, “Leyendas Urbanas” Editorial Universo en octubre de 2013.

Trabaja como columnista en el periódico “La Red 21”, con artículos sobre la sexualidad; escribe para la web “Con un par de tacones”, junto con varias compañeras de letras; es colaboradora en la web Action Tales, en la sección de “Femme Fatales”, y colabora también en la Revista bimensual “FanZine”, además de pertenecer a la asociación ESMATER (Escritores madrileños de terror). Está a la espera de varias publicaciones más, antes del inicio del próximo año, y sigue caminando por la cuerda floja de las musas rebeldes. 


2 comentarios:

  1. Muchas gracias Fernando por permitirme estar en tu rincón, es todo un placer ^_^
    Ofreces siempre una ventana al mundo literario que es digna de mención XD
    Un beso muy fuerte y repito, gracias por todo!

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  2. A ti por prestar a mi blog un poquillo de tu saber hacer en el mundo de la literatura. Una buena muestra de lo que eres capaz de orecer en relatos más largos y seguro, en próximas novelas ;)

    Abrazos,

    Fer

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