20 jun. 2009

Vida

Noches de candiles y sal, días de interminable penuria. La mar, embravecida intenta hundirles para protegerles en su muerte abisal. Pero ellos no son de los que se rinden. La embarcación, a la deriva desde hace varias millas, consigue a duras penas arribar a la costa. Parece ser que tan solo una pareja son los únicos con vida. Mas la que lleva ella en su interior. Hallan un vieja casa en ruinas siguiendo el rastro que deja la luz del faro. Sobre el suelo de musgo él cae deshidratado, mientras ella en un rincón entre vigas carcomidas nace, exhausta, un niño.


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Imagen: "Flower" by ~kobie devianART

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