17 abr. 2013

Informes de Lectura: El Lector

En esta entrada, he querido invitar a un buen amigo como es Sergi Viciana a que hable sobre una de las facetas editoriales que ambos tratamos, los informes de lectura. Y hete aquí lo que opina sobre ello.


Informe de lectura: el lector.

En el mundo editorial hay una serie de profesiones desconocidas para la mayoría de la gente. Poco a poco, la de corrector se va conociendo, aunque en qué consiste siga sin estar claro para muchos. Quizás algún día incluso se sepa que hay varios tipos.

Sin embargo, no voy a hablar de los correctores. Voy a hablar de una gente aún menos conocida: los lectores. Es común la creencia de que los editores leen todos los originales que les llegan, pero cualquiera que haya trabajado en una editorial sabe que eso es materialmente imposible. Una editorial grande puede llegar a recibir decenas de originales no solicitados por semana. Aunque el trabajo de editor consistiera sólo en leerlos, seguiría siendo cuando menos difícil dar a basto.

Para eso están los lectores: gente que lee el libro y realiza un informe de lectura. Se trata de un breve informe, de entre uno y dos folios, cuyo contenido varía en cada editorial, pero que consta siempre de:

- un resumen.
- una crítica.
- una valoración literaria.
- una valoración comercial.
- si se recomienda o no su publicación.

Además es frecuente que se pregunten posibles títulos, sugerencias de portada o cuestiones de edición o traducción.

Todos son aspectos importantes, pero es en la crítica donde el lector debe demostrar su valía. Se trata de destacar aquellos aspectos, tanto positivos como negativos, que justifiquen la decisión de publicarlo o no. La estructura de la novela, la construcción de personajes, la prosa, la inteligibilidad...

Aunque la última palabra siempre la tiene el editor, a la práctica si un lector recomienda la no publicación de un libro, éste no se publica. Si recomienda su publicación, entonces lo normal es que el editor sí se lea la obra y decida por sí mismo. Como vemos, el lector es un filtro que ahorra al editor leer morralla. De ahí que deba ser alguien en cuyo criterio se confíe. Habitualmente se realiza una prueba con el primer informe: se le entrega para valorar un libro que el editor ya ha leído y sobre el que tiene clara su opinión y, en función del informe que el lector entregue, se le seguirán dando libros para valorar o no.

Frecuentemente, al decirle a alguien que se trabaja como lector, se forma una idea errónea y placentera de ese trabajo. Algo así como: "¿te pagan por leer? ¡Qué suerte!". Y, a veces, sí es una suerte. De vez en cuando el lector se topa con grandes libros. Pero lo habitual es lo contrario. Por poner un ejemplo de mi propia experiencia, durante los tres años que fui lector para tres sellos del grupo Planeta pasé algo así como quinientos informes; sólo tres fueron positivos. Es un caso extremo, porque incluye lecturas para un premio literario, pero ilustra bien lo que quiero decir: la mayoría de lo que un lector lee no merece la pena. Y, salvo casos excepcionales, ¡hay que leerlo todo, amigos! Las seiscientas páginas de esa dragonada soporífera; las quinientas cincuenta de ese bodrio que ni el mismo autor sabe qué cuenta; las cuatrocientas cuarenta de esa novela de detectives en la que no se investiga nada... El lector es un filtro, y los filtros están para eso.





Aun así es un trabajo con sus recompensas. De vez en cuando lees un gran libro y, uno o dos años después, lo ves en la mesa de novedades y sientes un estúpido orgullo. A veces, en cambio, ves en otra editorial una novela que tú rechazaste, y te da la risa floja al recordar lo mala que era. 

No vas a vivir de ello (es siempre un trabajo extra, para hacerlo en tu tiempo libre; te pagan por leer, pero no te pagan tanto), pero tiene sus momentos agradecidos.






Sergi Viciana

10 comentarios:

  1. Yo he tenido más suerte, leí un par de libros para Alianza y publicaron uno de ellos :D Pero te entiendo perfectamente.

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  2. Interesante entrada. Esa alcantarilla me ha traído a la memoria It, aunque esta novela ya no necesitó de filtros ;)

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  3. Muy interesante la entrada. Sergi es un crack.
    Pero existe una leyenda urbana que afirma que los libros se valoran de forma menos exhaustiva: Que el "lector" se lee el primer capítulo, uno del medio, y el final, y con suerte hace una lectura rápida en diagonal de algunos fragmentos. ¿Existe fundamento para esta creencia?

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  4. Me interesaría que Sergi Viciana se explayase un poco más en cuanto a conflictos de intereses en este trabajo.

    Me explico: si eres lector, probablemente es porque te interesa la literatura. Y si te interesa la literatura, probablemente te mueven en los círculos del mundo literario y conoces a mucha gente. ¿Afecta eso de alguna manera a que la editorial te mande el manuscrito de X o Y, siendo X o Y gente a quien conoces?

    Por hacer una analogía tonta a vuelapluma, me gustaría saber si pasa lo mismo que con médico que no puede operar a un pariente o un amigo.

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  5. Respondo a David Jasso con mi propia experiencia: al menos en lo que a mí me ha tocado, la leyenda urbana es falsa. Los libros se leen de cabo a rabo y se hace un informe exhaustivo.

    Pero... hay editoriales que permiten evaluar un libro parcialmente si tras un número de páginas es evidente que no tiene la calidad necesaria, que no encaja con la línea editorial o cualquier otro factor que determine inequívocamente que el libro no va ser seleccionado para publicación.

    Creo que es una medida sensata: ¿para qué perder el tiempo con algo que no se va a publicar en la editorial? Al fin y al cabo la función del lector es informar sobre la conveniencia de publicar la obra y si antes de terminarla ya se ve claro (y se puede justificar argumentadamente) que no interesa, la función ya está cumplida.

    Personalmente, agradezco esta posibilidad porque a veces hay manuscritos realmente infumables.

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  6. Muy buena entrada. La tenía pendiente de lectura y me ha encantado adentrarme un poco más en este tema. Eso sí, me quedo con ganas de saber más. Un abrazo.

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  7. No sé los demás lectores, pero yo me leo todos los manuscritos de pe a pa, aunque tenga claro que son impublicables. También es cierto que el setenta por ciento se te caen de las manos en las primeras páginas.

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  8. Siempre he visto el trabajo de lector editorial como algo agotador. Saber (y se sabe) que estás en las primeras páginas de un tocho infumable de seiscientas páginas y leerlo enterito merece toda mi admiración.

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  9. Fernando López French19 de abril de 2013, 22:41

    El lector se debe a quien le encarga el trabajo, pero más aún a sí mismo, a la honestidad con la que debe abocarse a su cometido. Porque en definitiva nuestro informe habla de un original, pero también de nosotros mismos.

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