13 oct. 2009

Corazón a la deriva

Alguien le contó alguna vez que cuando las gaviotas notan que se acerca su final, emprenden un último vuelo cientos de kilómetros mar adentro, para después dejarse mecer con el ritmo de las olas mientras esperan a que su corazón deje de latir.

Notó el final de su relación una noche de febrero. Algo le hizo presentir que todo iba a terminar a pesar de la aparente calma que reinaba en el ambiente. Intentó no llorar cuando lo dejaban, intentó ser fuerte, un hombre, un jodido héroe. Pero no pudo evitar que las lágrimas bañaran su mejilla.

Emprendió la marcha miles de kilómetros y dejó que su corazón se meciera con el vaivén del tiempo. Si hoy lo encuentras en el metro, vestido de traje, con la sonrisa ajada y la mirada perdida, verás un alma que flota a la deriva.

Justo como una gaviota que presiente su final...


Imagen:
Pinchof


38 comentarios:

  1. Y las alas de su alma plegadas contra el pecho...

    Carpe Diem

    ResponderEliminar
  2. Intentaré hacerle reír si me lo cruzo por el Metro, para que al menos por un momento olvide que hay llegado ese final y sienta que le agardan otros principios.

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno el relato. Pobre gaviota..
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. aaaahhh q lindo pobre termino como la gaviota

    ResponderEliminar
  5. Es verdad que los finales se suelen ver venir, muy bueno.

    Biquiños!!!

    ResponderEliminar
  6. Los finales se presienten mucho antes de que vengan...

    Excelente relato

    ResponderEliminar
  7. Un buen relato, me ha gustado. Los finales es cierto, se ven venir, o se sienten venir, pero menos la muerte, siempre puede haber un nuevo empezar, que la gaviota, cuando le falle el corazón no tendrá.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Melancolía mar adentro y nueva vida bajo tierra. No somos ná.

    ResponderEliminar
  9. Huir. Qué gran solución, verdad?

    ResponderEliminar
  10. Me encantan estos relatos, cortos, directos y siempre me hacen pensar.
    Muuuuuuuuuacks!

    ResponderEliminar
  11. Qué relato más terriblemente triste... nunca hay que darlo todo por perdido... siempre queda alguna lucecita para la esperanza.

    ResponderEliminar
  12. Vaya q triste...preciosa historia.

    Saludos de la chica marciana.

    ResponderEliminar
  13. Me gusto mucho este escrito, hay almas que se pierden y estan en un continuo viaje, tal vez sin rumbo fijo.

    Saludos :)

    ResponderEliminar
  14. No hace falta acercarse al metro.. míra a tu alrededor, verás a más de uno con esa sonrisa puesta de papel y sin rumbo fijo en la vida...

    Un beso desde el norte.

    ResponderEliminar
  15. Pues yo creo que es una bonita manera de dejarse llevar...mar adentro (pero en el caso de la gaviota, claro)

    ResponderEliminar
  16. Que pena de gaviota. Gran relato.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  17. Es triste presentir que algo llega a su final, sin embargo es mejor apartarce aún cuando este hecho duela en el corazón.

    Saludos

    ResponderEliminar
  18. Era otoño y contemplé aquellas hojas marchitas,
    que en otro tiempo tuvieron el verdor y la belleza,
    de ser parte de una rama o flor de naturaleza...
    y de pronto...
    entendí que al mismo tiempo mi amor se desvanecia.

    Entonces me alejé mar adentro para olvidar....
    Un saludo

    ResponderEliminar
  19. Estoy segura de que algun vez remontará el vuelo. Intentare convencerle si me lo encuentro. Un beso grande

    ResponderEliminar
  20. También lo hace el elefante, y el gorila de espalda plateada cuando debe retirarse, y la ballena que con calma se dirige a la orilla, y...
    ¡Ay, el hombre!, el único animal que no sabe despedirse del pasado.
    ¡ suéltame pasado !

    :) Besos per tutti

    ResponderEliminar
  21. Oh... no puedo ver almas a la deriva...

    Besicos

    ResponderEliminar
  22. A veces presentimos las cosas porque vemos señales de que algo no va bien, aunque no seamos conscientes de ello. Cuando se tiene esa sensación, debemos tratar de ser objetivos y ver esa marea negra para limpiarla.
    Un beso,
    Mun

    ResponderEliminar
  23. El infitino mar se va llenando ... :(

    ResponderEliminar
  24. Qué triste, y qué bueno a la vez...

    Saludos!

    ResponderEliminar
  25. Hola fer! esto está hermoso!!... eso de las gaviotas lo había leído, es triste pero a la vez es una hermosa forma de morir.

    Sentimos morir cuando alguien nos deja pero a la vez ese dolor nos dice que estamos vivos, morimos viviendo y eso es horrible, pero siempre pasa.

    Que bella forma de morir la de la gaviota, me pregunto si nosotros pudiésemos sentir cuando vamos a morir actuaríamos de esa forma..uhmm no lo sé

    ResponderEliminar
  26. Qué bonito relato, me ha emocionado y todo ;P Esperemos que el hombre vuelva a levantar el vuelo, que hay más peces en el mar...

    dirty saludos¡¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar
  27. Los animales, siempre con sus presentimientos, ¿Porque notarán tanto las cosas?

    ResponderEliminar
  28. Me ha encantado el relato, bien es cierto que los finales se ven venir, y tambien es cierto que el alejarse que no huir agiliza en cierto modo el olvido tan necesario para algunas personas.

    ResponderEliminar
  29. En algún momento de la vida somos frágiles gaviotas mecidas por el vaivén de la vida.
    Excelente relato, me ha encantado.

    ResponderEliminar
  30. No conocía esta curiosidd de las gaviotas. Interesante

    ResponderEliminar
  31. ...demasiadas almas se ven a la deriva en el metro creo yo...Bonito relato...

    ResponderEliminar
  32. La verdad vivo en una zona costera y a pesar de la indigente cantidad de gaviotas que viven por aquí, no suelo ver muchos de sus cuerpos muertos.

    Tampoco tenemos metro, por lo que difícilmente podría ayudar a esa alma solitaria, pero si conozco a otras muchas en parecida situación.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  33. Creo que todos tenemos el corazón a la deriva, una brújula desorientada con incierto final.Lo que importa es que en nuestro ùltimo viaje seamos capaces de escuchar el sonido del mar para dejar nuestro último latido.Felicitaciones
    Agrdezco su comentario a mi poema "Pan Bendito" y me gustaría que leyera los poemas siguientes que estoy ingresando a mi blog como un homenaje a la artesanía de mi país.
    Diana de los Ángeles Torres de Ospina

    ResponderEliminar