12 jun. 2013

Escritos de Cine (Vladimir Maiakovski)

Hasta el momento, entre mis labores como corrector, la gran mayoría de los textos han sido de autores en castellano, salvo dos excepciones (Zombies Don´t Cry, de Rusty Fischer y la revisión de la segunda edición de Axiomático, de Greg Egan) que han sido de traducciones del inglés. 

Con Escritos de Cine (de Vladimir Maiakovski), traducido por James Womack, me estreno con textos traducidos del ruso. En estos Escritos podréis encontrar textos de Maiakovski en torno a los años 30 del siglo pasado, hablando sobre la industria comunista del cine ruso e incluso encontrar guiones de alguna de sus películas. Huele a historia, ya lo creo.

Escritos de Cine ha sido publicado por la editorial Nevsky Prospects, con la traducción de James Womack, la portada a cargo de Zuri Negrín y un servidor a los mandos de la corrección.

. Sipnosis:

En 1935, Iosif Stalin dijo que “Maiakovski continua siendo el poeta con más talento de nuestra época soviética. La indiferencia a su obra es un crimen”. Tuvo que pasar mucho tiempo hasta que la figura de Maiakovski escapara los efectos nocivos de esta frase, pero poco a poco ha ido emergiendo una imagen más humana del poeta. Esta colección de artículos sobre el cine, que incluye cuatro de los once guiones que escribió durante su productiva carrera literaria, muestra un Maiakovski muy distinto al representado por la propaganda soviética. Humano, comprometido, ingenioso, con un profundo interés tanto en la psicología individual como en los últimos desarrollos tecnológicos, el presente libro es una introducción fascinante a Maiakovski el hombre, y también a la industria del cine en los primeros años soviéticos de poder, cuando tanto el gobierno como los artistas intentaban todavía averiguar cómo usar de forma más beneficiosa aquel nuevo y poderoso invento: el cine. 

Vladimir Mayakovsky o Maiakovski (Bagdadi, Georgia, 1893 - Moscú, 1930). Poeta soviético. De origen humilde, su militancia en el Partido Bolchevique le causó numerosos problemas con las autoridades de Moscú, donde su familia se había trasladado. En 1911 se unió a los primeros futuristas y participó en la redacción del primer manifiesto futurista ruso. 

Su odio visceral al universo burgués y su combativo espíritu revolucionario se reflejan ya en sus primeras obras: La bofetada a gusto del público y la tragedia Vladimir Maiakovski (1913). En 1915 publicó el libro de poemas La nube con pantalón y un año después, La flauta-columna vertebral. Del mismo año que la Revolución Rusa son las premoniciones de El hombre (1917), en la que colaboró redactando eslóganes revolucionarios. 

A partir de 1923 y hasta 1928 trató de congregar en torno a la revista Lef, fundada por él, a toda la vanguardia artística soviética, a pesar de las críticas crecientes de los estamentos del nuevo orden. Exaltación de la figura de Lenin es el poema V. I. Lenin (1923-1924), y los éxitos de la URSS son cantados por el poeta en obras como Octubre (1927) y ¡Bien! (1927). 

También criticó el creciente aparato burocrático soviético con comedias como La chinche (1929) y El baño, que estuvieron precedidas en 1922 por Los sedentes. Problemas políticos y personales, agravados por el fracaso de sus obras, podrían ser los motivos que explicarían su suicidio, pese a que no tardó en ser reconocido por su valor literario como el fundador de la poesía soviética.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada